01
Recibir
Tu número de teléfono es tu identificador. Quien quiera pagarte solo
necesita eso — no un alias raro, ni una dirección de 42 caracteres.
Los saldos se muestran separados por moneda y por red. Un dólar en tu
cuenta y un USDC en Solana son dos obligaciones distintas, y se ven
como tales.
02
Transferir
Escribes el número, aparece el nombre real de la persona, confirmas.
Esa confirmación es lo que evita que un dígito mal tecleado mande el
dinero a un desconocido.
Quien recibe puede dejarlo en su saldo, cambiarlo de moneda o
retirarlo a su cuenta bancaria.
03
Cambiar
Entre monedas, de moneda a cripto y de cripto a moneda. Antes de
confirmar ves el importe de origen, el tipo de cambio, la comisión,
el coste del proveedor y el neto exacto que recibes.
El motor reconoce 64 monedas y 6 activos digitales, cada uno con los
decimales que le corresponden: el yen no tiene céntimos y el dinar
kuwaití tiene tres. Suponer que todo el dinero tiene dos decimales es
el error caro de los sistemas de pago internacionales.
La cotización vence. Si vence o cambia el neto, se pide de nuevo tu
aceptación en vez de ejecutar otra cosa.
04
Retirar
A tu cuenta bancaria, a PayPal o a una wallet compatible. Siempre
desde saldo disponible: lo retenido por una compra pendiente no se
puede retirar.
Un tiempo de espera del proveedor no se cuenta como fallo. Se
consulta con la misma clave antes de reintentar, para no enviar dos
veces.